EL AYUNTAMIENTO DE LEGANÉS NO CUBRE LAS NECESIDADES BÁSICAS DE LA CIUDADANÍA

Ante el colapso por la falta de recursos de los Servicios Sociales, la organización vecinal Red de Apoyo Mutuo ha atendido a
más de 1.170 personas con el suministro de alimentos y bienes de primera necesidad. Mientras, madres y padres de las
Escuelas Infantiles Municipales y de la Escuela Conservatorio de Música Manuel Rodríguez Sales denuncian la falta de
personal básico para iniciar el curso y el Centro de Atención a la Drogodependencia (CAID) agoniza sin plantilla suficiente.

La ciudadanía ya no puede más. La Red de Apoyo Mutuo denuncia que la situación es insostenible. El Ayuntamiento no está cubriendo las necesidades básicas de su población, mientras en las Escuelas Infantiles Municipales se cierran aulas por falta de profesorado, llegando a superar en una de ellas las ratios establecidas para esta situación de pandemia. Por otro lado, la Escuela Conservatorio de Música Manuel Rodríguez Sales inicia el curso con más de un mes de retraso e igualmente con falta de profesorado. Al mismo tiempo el Centro de Atención Integral a Drogodependientes (CAID) agoniza sin apenas personal para atender a las personas que lo necesitan. El colapso de los Servicios Sociales es ya un hecho, pero este consistorio, progresista y con superávit, no parece mover un dedo. Y las vecinas y vecinos salimos a la calle para exigir que comiencen a cumplir con sus obligaciones inmediatamente.

Más de 1.170 personas pertenecientes a 352 familias ya han sido atendidas por la Red de Apoyo Mutuo, una organización vecinal que surge al calor de la crisis del covid-19 y que pasó de ayudar a las personas más vulnerables para gestionar recados como hacer la compra o tirar la basura durante el confinamiento, a suministrar alimentos y productos de primera necesidad, ante el colapso de los Servicios Sociales.

Las personas que acuden a nosotras son aquellas que no están siendo atendidas adecuadamente por esta entidad municipal, o bien porque no cumplen los exigentes requisitos o bien porque se encuentran en una interminable lista de espera. En muchas ocasiones esta institución nos deriva directamente a las personas que no puede atender. Casi 430 vecinas de las atendidas son menores de 17 años y 90 son familias monoparentales. Siete meses después de haberse decretado el primer estado de alarma, el Ayuntamiento ha tenido tiempo suficiente para poner los recursos necesarios para evitar o reconducir esta situación.

Por otro lado, desde las Escuelas Infantiles Municipales y desde la Escuela Conservatorio de Música- entidades que son responsabilidad íntegra del Ayuntamiento- denuncian la falta del personal básico, profesores y profesoras para iniciar el curso. Sabemos que hay familias que han tenido que pedir reducciones de jornada o excedencias para poder cuidar a sus hijas e hijos, ante el riesgo que supone dejarlos en clases que no cumplen con la normativa vigente o situaciones en las que se han iniciado las clases con un mes de retraso. Mientras tanto, el gobierno municipal mira para otro lado, como lo lleva haciendo desde hace mucho tiempo con el CAID, que agoniza ante la falta de médico mientras el alcalde tira balones fuera argumentando que esta dependencia debiera ser competencia de la Comunidad de Madrid. Recientemente falleció Jota, vecino de Leganés que acudía a este centro, que lleva 304 días sin médico.

No podemos tolerar que este consistorio que se dice progresista- gobernado por PSOE y Leganemos-Más Madrid­ permanezca de brazos cruzados ante esta situación. Sabemos que nuestras arcas cuentan con un superávit de más de 4 millones de euros; sus bolsillos no están vacíos mientras muchos de los carros de la compra de las ciudadanas y ciudadanos sí lo están. Mientras el hambre arrecia, no vamos a consentir que la única inversión que se anuncie a bombo y platillo sea la de la construcción de una rotonda por valor de 8,7 millones de euros. Las dependencias municipales de servicios sociales, educación y recursos sanitarios son su responsabilidad y exigimos que se hagan cargo de ellas de una vez por todas. No hay tiempo que perder.