La semana pasada nos dejó Paco Puche.

Librero, ecologista, economista y activista. Miembro de la Red Internacional por la Prohibición del Amianto entre otras luchas.

Abrió muchos caminos: una librería, porque creía que los libros ayudaban al conocimiento y a la expresión humana; una editorial, porque pensaba que publicar las ideas ayudaba a su difusión y permitía discutirlas aun no estando ya quienes las escribieron; una investigación, porque sabía que los lugares comunes y las grandes frases no sirven para la denuncia, que es necesario estudiar y comprender; una militancia, porque tenía claro que uno se apoya en otros para poder avanzar hacia algún lugar; una vida, porque estaba convencido de que es en ella donde tenemos que luchar. Ahora, todos esos caminos que abrió tendremos que continuarlos sin él. Hasta siempre.