Derribando Muros!

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Este año el 8 de marzo va a ser mucho más que una celebración. Es un detonante, un paso al frente, un pedacito de historia sin vuelta de hoja.

El movimiento feminista no desaparece ni se duerme, se adecua a los tiempos. Y el año pasado una nueva gran ola se puso en marcha al grito de “Basta ya” y “Ni una menos”.

Entonces cayó un gran muro, el del miedo. El miedo a la violencia, al desprecio, a no ser creída, al acoso y la indefensión.

Este año la gran Huelga Feminista del 8 de marzo, no será solo una huelga Laboral (que también). Discutamos el tema en nuestros centros de trabajo, si realmente no se pudiera parar, al menos que se abra el debate, no tengáis miedo. Tomemos decisiones por nosotras mismas no por imposición de la sombra alargada del explotador laboral.

Nuestra huelga es también de Consumo. Que en el silencio de los mercados, las tiendas, las grandes superficies, suene inaudible el grito de “somos libres de decidir”

Un día, 24 horas de cambio. No comprar por un día sería un sano respiro, ojalá lo fuera también no vender.

Además haremos huelga de cuidados. Y desde luego no se trata de no cambiar un pañal ni dejar de dar una medicación, pero sí podría ser que lo hicieran los padres, los abuelos que están en forma, e incluso los hijos adolescentes. Tal vez fuera una grata experiencia para todos, y desde luego una hermosa lección de lo necesario que es el esfuerzo diario de velar por los demás, por los que queremos, los discriminados y desfavorecidos.

Y no podía faltar desde luego la huelga estudiantil. Ellos son el futuro y la fuerza. Hablemos con nuestras niñas, con nuestras alumnas. El diálogo libre y consensuado nunca hace daño. Si un gobierno no consigue un sistema de educación eficiente y justo, tendremos que unirnos para tapar las grietas de la ineficacia, y formarnos con nuestras propias ideas, los libros, la reflexión y la participación activa.

Hartas de ser ciudadanas de segunda clase, este 8 de marzo saldremos a la calle sin más armas que la palabra y nuestro entusiasmo. Aunque lloremos por tantas compañeras asesinadas, maltratadas, humilladas y engañadas seguiremos adelante sin miedo, porque ese muro ya está derribado.

Seguiremos exigiendo el control de nuestro cuerpo porque sólo nosotras tenemos el derecho de utilizarlo. Que el patriarcado sepa que no nos puede matar a todas a pesar de su rabia. No vamos a permitir que el sexo se banalice sin importar que sea a costa del sufrimiento ajeno.

Tampoco vamos a consentir el maltrato de ninguna mujer que pertenezca a colectivos vulnerables (en los que a menudo han entrado por el cúmulo de diferencias, injusticias y abusos de los que han sido víctimas), o por diferencias que no son tales fuera del ideario machista, homófobo y racista que nos ningunea desde muchas instituciones hasta dentro de nuestra propia casa.

Antes se utilizaba la hoguera, ahora puede ser misión de las redes sociales, pero cada vez que una mujer alza la voz para reivindicar, el patriarcado reacciona violentamente.

Pero no tenemos miedo, ese muro está derribado.

Queremos ser parte importante y activa en las tomas de decisiones políticas y económicas. Tener el derecho a triunfar y fracasar sin que ello suponga intromisión machista. Que nos juzguen si quieren por nuestros méritos o nuestros errores, pero no por estar más o menos buenas, por quién sea nuestra pareja o cuál sea nuestra crema favorita.

Nos sobran los motivos para hacer esta huelga. El movimiento feminista está muy sano. Por eso no importan discrepancias u obstáculos que tengamos en el camino.

Las y los feministas estamos en el camino de terminar con un sistema plagado de diferencias sociales, privilegios, injusticias. No más brecha salarial. No más .

Esto no va de buenas y malas. Va de ser iguales ante la ley, pero no sólo en el papel, va de tener las mismas oportunidades, la misma voz y el mismo voto. De hartazgo.

Así que este 8 de marzo comienza una nueva andadura para la única revolución posible, la feminista, la de la igualdad.

Vamos a derribar nuevos muros.

Grupo de Mujeres de la Asociación Vecinal de Zarzaquemada.

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